Anorexia

La anorexia, también llamada anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria (TAC) caracterizado por una percepción distorsionada del peso o imagen corporal, el paciente presenta un temor intenso a aumentar de peso, imponiéndose una fuerte restricción en la ingesta de alimentos y abusando del ejercicio lo que conduce a un peso corporal anormalmente bajo, hasta llegar en ocasiones a un estado grave de desnutrición.

El temor a aumentar de peso puede ocasionar que el afectado vomite después de ingerir alimentos o recurra a suplementos dietéticos, laxantes, diuréticos o enemas. No importa cuánto baje de peso, el paciente se continúa viendo mal y con temor a aumentar de peso.

La anorexia es más frecuente en mujeres y adolescentes, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad siendo poco frecuente en mayores de 40 años.

Las personas que padecen de anorexia se obsesionan tanto con su peso y estado físico, que interfiriere con su vida diaria. Se calcula que el 20% de las personas que padecen anorexia nerviosa fallecen por complicaciones de la enfermedad.

 

Causas

Su origen es de carácter psicológico, asociada con múltiples factores que pueden favorecer su aparición, como lo es la presión sociocultural, que puede ser impuesta por la familia, los medios de comunicación o los compañeros de la escuela o trabajo.

Además de la presión social, algunas situaciones pueden contribuir a padecerla como lo es la obesidad del enfermo y factores de carácter emocional como la muerte o enfermedad de un ser querido, problemas familiares, fracasos escolares, accidentes, sucesos traumáticos, falta de afecto, depresión, inseguridad y baja autoestima.

 

Síntomas

Se pueden dividir en conductuales-emocionales y físicos, en el caso de los conductuales-emocionales se pueden mencionar: vómitos autoinducidos, irritabilidad, uso de laxantes, enemas o diuréticos, indisposición para comer en público, depresión, pensamientos suicidas, saltarse las comidas, periodos de consumo compulsivo de alimentos, falta de interés en la comida, miedo al aumento de peso, percepción distorsionada del cuerpo, preocupación por lo que se ingiere y falta de interés en la socialización.

En cuanto a los físicos tenemos: pérdida de peso excesiva, piel amarilla y deshidratada, fatiga, insomnio, cabello quebradizo o seco, náuseas, falta de periodos menstruales, estreñimiento, constante sensación de frío, presión arterial baja, arritmia, anemia y decoloración azul de los dedos.

 

Diagnóstico

Los afectados por esta condición no buscan ayuda de forma voluntaria, por lo general son llevados a consulta profesional a través de padres o profesores cuando el trastorno ya es evidente y se está frente a una considerable pérdida de peso y con síntomas conductuales-emocionales característicos. El especialista procede a realizar una entrevista diagnóstica, una exploración física y a descartar no sea una enfermedad orgánica, generalmente el paciente niega estar enfermo.

 

Tratamiento

El tratamiento se basa principalmente en la corrección de la malnutrición y los trastornos psíquicos del paciente, lo más importante es conseguir un rápido aumento de peso y la recuperación de los hábitos alimenticios.

La anorexia es una enfermedad psiquiátrica y debe tratarse como tal, en este aspecto destacan tratamientos basados en psicoeducación, psicoterapia individual, psicoterapia de grupo y terapia de familia. La terapia permanente y la educación sobre nutrición son muy importantes para la recuperación continua.

En casos severos de anorexia, se debe recurrir a alimentar al paciente por medio de un tubo, ya que el paciente puede negarse a comer o encontrarse en una condición de desnutrición grave.

No hay medicamentos que ayuden a tratar este trastorno, lo que se utilizan son antidepresivos u otros medicamentos psiquiátricos que ayudan a tratar otros trastornos de salud mental relacionados con la anorexia como la depresión y la ansiedad.

Existen factores que impiden la recuperación, entre ellos destacan el aislamiento social y la negación de la enfermedad rechazando el tratamiento.