Depresión

La depresión es una enfermedad, a pesar de pasar por debajo de la mesa en la mayoría de los casos, representa un reto clínico aún hoy en el siglo XXI, siendo una de las enfermedades de mayor crecimiento en los últimos años y a la cual se buscan incansablemente mejoras en su tratamiento.

Su origen etimológico es latino depressio y este se traduce como opresión o abatimiento.

Es necesario no subestimar una depresión, ya que la misma cuenta con una base clínico – orgánica y de no ser atendida, puede llegar a ser tan severa, que vea la calidad de vida de una persona reducida e inclusive esta quiera terminar cometiendo suicidio.

 

Aparición

La depresión puede aparecer de manera repentina a lo largo de la vida, inclusive en niños o también puede estar presente durante algún periodo de gran tristeza y esta a su vez, quedarse con el paciente o desaparecer tras el duelo.

En el cerebro existen distintas sustancias, llamadas neurotransmisores, las cuales trasmiten las señales eléctricas y químicas dentro del cerebro, el déficit de algunos como la serotonina o dopamina están claramente relacionadas a depresión.

 

Tratamiento

La depresión debe ser tratada de manera multidisciplinaria, con un punto de vista médico por un psiquiatra, el cual puede considerar o no la receta de fármacos como antidepresivos, los mismos deben ser consumidos de manera estricta como los indica el medico tratante y jamás auto medicarse, ya que tienen efectos secundarios muy severos.

También es necesario el trato desde el punto de vista más emocional, donde un psicólogo es el encargado. Este buscará sucesos de la vida del paciente que puedan haber desencadenado la depresión, a través de terapias como el psicoanálisis o la terapia cognitivo conductual. De esta forma tratar el acontecimiento que origino todo este proceso.

 

Tipos de Depresión

Existen varias clases de depresión, las cuales son más severas y diferentes entre sí, una de ellas es el Estado depresivo mayor, el trastorno distimico, trastorno adaptativo, depresivo no especifico, entre otros. Cada uno de ellos es un reto clínico y su tratamiento debe ser de manera especializada.