Esquizofrenia

La palabra esquizofrenia se deriva del termino griego “schizein”, que se podría traducir como división de la razón o ruptura del entendimiento, mente. Aunque el término para esta enfermedad mental es muy reciente, apenas del siglo pasado (XX). En terminología de la psicología la esquizofrenia está dentro de un rango de trastornos mentales crónicos o escala de la demencia. Se reconoce por la pérdida de la conciencia interior y exterior de una persona.

 

Origen

Aunque es un término patológico reciente, se tienen precedentes antiguos registrados de la presencia de la patología desde hace milenios. Como las notas en el Papiro Ebers del Antiguo Egipto, o el tratado de medicina de Avicena en la edad media.

En el año de 1908 el psicólogo Eugen Bleuler, acuño el nombre de schizophrenias. Separándola de la demencia precoz y del trastorno de identidad disociativo.

 

Diagnostico

La esquizofrenia está catalogada como un tipo de enfermedad mental o patología, es decir, no existen pruebas científicas que corroboren que se trate de una enfermedad práctica, ya que no se sabe que la provoca. A pesar de ello, se han realizado avances para sus posibles detecciones.

Su diagnóstico más común es el estudiar el pasado genético del individuo para detectar si sufre de esquizofrenia, ya que se sostiene una teoría de que la enfermedad es causada por algún desorden genético o daño en el tejido cerebral que es pasado de generación en generación.

Existe un manual para diagnosticar trastornos mentales. También es posible detectarlo con exámenes neuronales.

 

Síntomas

Uno de los síntomas permanentes en personas con esta patología es que escuchan frecuentemente voces que les hablan y conversan con ellos. Esto ocasiona cambios repentinos en su estado de ánimo, delirios, alucinaciones, conversaciones incoherentes, estado catatónico, ataques de violencia, demostración no afectiva a familiares, falta del habla, etc.

Al principio se comienza a ver estos síntomas por periodos de 1 a 3 meses, con el pasar del tiempo dichos síntomas se van agravando.

 

Tratamiento

No existe una cura para las enfermedades mentales, solo pueden controlarse. Por lo general se prescriben drogas fuertes que disminuyan la producción de dopamina en el organismo del paciente (fármacos antipsicóticos), se recomienda acudir también a terapias psicológicas.