Estrías

Las estrías son consideradas un tipo de cicatriz cuya apariencia en la piel es de surcos, rayas o hendiduras paralelas, inicialmente rojizas, brillantes y delgadas, que con el tiempo adquieren un color blanquecino. Generalmente aparecen en el abdomen, los senos, la cadera o los glúteos pero también es posible su aparición en otras partes del cuerpo.

Es más común observarlas en mujeres embarazadas, mayormente durante el último trimestre. No son dolorosas ni dañinas, por lo que son únicamente un problema de carácter estético.

 

Causas

Esta anomalía en la piel por lo regular es producto del estiramiento o encogimiento de la misma, dando lugar a una alteración que provoca que la capa intermedia de la piel se desgarre levemente, ocasionando que surjan hacia la superficie las capas más profundas. El estiramiento de la piel puede ser originado por un embarazo, obesidad, el crecimiento rápido de los niños o por realizarse una cirugía para el agrandamiento de senos.

Otros posibles factores que contribuya a su formación se relacionan con el cortisol, lo que abarca el uso de algunos tipos de medicamentos, enfermedades especificas o el uso excesivo de cremas.

En el caso de embarazo o el crecimiento de los niños, las estrías suelen desaparecer. Aunque no siempre ocurre así y pueden persistir si no se toman medidas.

 

Características de las estrías

La apariencia de las estrías depende de muchos factores, como, que la origino, cuanto tiempo tienen, el lugar donde están presentes y el tipo de piel.

Su color es determinado por el tiempo que tiene la estría de estar en la piel. Las de color rojizo son más recientes y tienden a ser más fáciles de tratar, por otra parte, las blancas llevan años formadas, mejoran con el tratamiento pero no suelen desaparecer totalmente.

Las estrías pueden tener diferentes formas, curva, rectilínea, en forma de S o en zigzag. Es frecuente que el desmallado tienda a ser en sentido perpendicular respecto a las líneas de tracción. Su tamaño comúnmente varia, pueden ser finas, con una longitud de 1cm a 5cm, aunque en casos extremos pueden llegar a tener un ancho de hasta 1cm.

 

Tratamiento

Las estrías son tan inofensivas que no requieren de ningún tratamiento, en muchos casos se desvanecen con el tiempo. No obstante, hay tratamientos dermatológicos disponibles que pueden ayudar a atenuarlas, pero en la mayoría de casos no será posible eliminarlas por completo.

Estos tratamientos contemplan el uso de cremas con retinoides, terapias con luz y láser, inyecciones, exfoliación mecánica, estímulos eléctricos y el uso de un rodillo con micro agujas, entre otros.

En el mercado vas a encontrar incontables cremas, ungüentos y otros productos que dicen evitar o tratar las estrías, pero lo más probable es que sus beneficios sean inexistentes o poco notables.

 

Prevención

Ya que las estrías no presentan síntomas que nos alerten que vienen en camino, podemos poner en práctica buenos hábitos que nos ayuden a disminuir las probabilidades de que surjan, entre ellos:

• Beber abundante agua, lo recomendable es al menos 2 litros al día.
• Añadir a nuestras comidas alimentos ricos en vitaminas A, C Y E.
• Procurar no subir o bajar de peso de forma abrupta.
• Mantener la piel bien hidratada, para ello aceites y cremas pueden ser de ayuda.
• Mantener una dieta sana, baja en carbohidratos y rica en fibra y antioxidantes.
• Recurrir a masajes que estimulen la circulación y exfoliación ligera para ayudar a eliminar células muertas y la nueva producción de colágeno.
Evitar la cafeína, el alcohol, la nicotina y el té.