Insulina

La insulina es una hormona anabólica producida en los Islotes de Langerhans del páncreas, tiene como función el aprovechamiento metabólico de los nutrientes, es indispensable en nuestro organismo para regular la cantidad de azúcar en la sangre y para convertir los alimentos ingeridos en energía. Cuando se padece de diabetes ya sea tipo I o II, el organismo no produce esta hormona, la produce en muy poca cantidad o no es capaz de usarla de forma correcta, aquí es donde se ve la necesidad de las inyecciones de insulina, también llamada insulina humana sintética como una forma de diferenciarla de la hormona natural que produce nuestro cuerpo.

 

Procedencia

En sus inicios era común usar la insulina porcina por su similitud con la producida por nuestro organismo, pero debido al rechazo que presentaban algunos pacientes luego de cierto periodo de uso, se terminó descartando y se optó por la ingeniería genética, donde bacterias son modificadas genéticamente insertándole genes humanos que contienen la insulina humana. Grandes cultivos de bacterias son el origen de la insulina sintética que ha demostrado no ser rechazada a largo plazo y ser idéntica a la que produce el organismo.

 

Usos

El uso de la insulina está previsto para controlar el nivel de azúcar en la sangre, su inyección es empleada en casos de Diabetes tipo I y II, se clasifica de acuerdo a como actúa en el organismo en insulina de acción rápida, intermedia o prolongada, esto define que tan rápido empieza a hacer efecto y cuánto tiempo dura en el organismo. La más común es la llamada U-100 pero también se pueden mencionar  Myxredlin, Humulin R y Novolin R.

Se debe dejar claro que la insulina humana permite controlar los niveles de azúcar en la sangre, pero no cura la diabetes.

La insulina también puede ser usada para tratar otro tipo de enfermedades referentes a los niveles bajos de azúcar en la sangre como enfermedades cardíacas o daños en los riñones.

Como dato adicional la insulina en forma de píldoras fue descartada, ya que al ser una forma de proteína es digerida por los ácidos estomacales, su forma más común de administración es inyectada donde se recomienda no ser administrada en músculos, cicatrices o lunares, los sitios ideales son el estómago, antebrazo, glúteos y muslos.

 

Efectos secundarios

La insulina puede causar tanto efectos secundarios por reacciones a la hormona como por sobredosis, algunos de los síntomas más comunes de rechazo al medicamento son: aumento de peso, irritación cutánea, formación de cúmulos de grasa bajo la piel, engordamiento anómalo y estreñimiento.

En caso de sobredosis de insulina, podría estar frente a un cuadro de hipoglucemia, lo más recomendable es hacer ejercicio físico para regular el nivel de azúcar. Si el paciente presenta mareos o convulsiones, debe dirigirse de emergencia al hospital.