Obesidad

La obesidad, considerada coma una de las enfermedades con mayor presencia en la población a nivel mundial consiste en un incremento en la grasa corporal a tal punto que puede significar un riesgo para la salud y la vida del afectado.

Se debe aclarar que obesidad y sobrepeso no son sinónimos, para diferenciar uno de otro se suele utilizar un cálculo matemático llamado índice de masa corporal (IMC), que determina el peso recomendado para una persona, y se calcula con base en el peso y la estatura del paciente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que se presenta sobrepeso cuando el IMC es igual o superior a 25 y obesidad cuando el IMC es igual o mayor a 30, números arriba de 40 son considerados como obesidad mórbida o extrema.

Si desea calcular su IMC puede usar la fórmula Peso (kg) / Estatura (m)^2, por ejemplo para un peso de 75 kg y una altura de 1,55 m,  75/1.55^2 = 31.21, el resultado seria obesidad.

Se debe tener presente que muchos casos de sobrepeso no son debido a la grasa corporal sino a la masa muscular, como suele ocurrir con los atletas, no significando un riesgo para la salud.

A pesar de que muchos no consideran la obesidad como una enfermedad, esta se debe ver como un padecimiento de carácter crónico. 

 

Causas

La obesidad está influenciada en mayor parte por los malos hábitos alimenticios, caracterizados por un consumo de calorías mayor a las que utiliza el cuerpo, en otras palabras un desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético, lo que ocasiona que el organismo almacene las calorías que no utiliza como grasa.

No obstante, afirmar que la obesidad es solo producto de comer en exceso no es correcto, existen estudios que han descubierto que la obesidad puede ser de carácter hereditario, además factores como la edad, la raza, una alimentación poco saludable (alimentos ricos en grasa, sal y azúcares), el sedentarismo, el alcoholismo, trastornos del sueño, problemas hormonales, desordenes metabólicos y el consumo de algunos medicamentos pueden ser factores que aumenten el peso de una persona, provocando obesidad.

 

Riesgos para la salud

La obesidad es un factor de riesgo para la aparición de enfermedades como diabetes, colesterol, hipertensión, artritis, cáncer, derrames cerebrales, afectaciones en el hígado, enfermedades pulmonares, infertilidad y padecimientos del corazón.

El grado de riesgo de padecer una u otra depende en gran parte del exceso de peso presente en el paciente, además de que si el afectado ya presenta alguna enfermedad empeora su pronóstico.

 

Tratamiento y prevención

Para prevenir la obesidad es crucial realizar actividad física de forma regular y tener buenos hábitos alimenticios, se deben ingerir más frutas y verduras y menos alimentos que tengan un alto porcentaje de grasas y azúcares.

Como tratamiento existen fármacos que suprimen el apetito o producen saciedad precoz, pero en todo caso si se padece de obesidad, lo mas recomendable es modificar el estilo de vida.

Para casos extremos de obesidad se puede recurrir a tratamientos quirúrgicos conocidos como cirugía baríatrica, donde existen dos métodos de cirugía, uno basado en restricción gástrica, que limita la cantidad de alimentos que se pueden ingerir y el otro basado en derivación intestinal, donde se pierde peso por malabsorción (incapacidad para absorber ciertos nutrientes), también es posible la combinación de ambos métodos.