SIDA

El SIDA, es una de las patologías más estigmatizadas de la historia. Desde su descubrimiento ha causado temor en la población en general, sin embargo, es necesario conocer exactamente de qué se trata.

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, mejor conocido como SIDA, es una patología causada por el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana, la cual ataca a las principales líneas de defensa del organismo, principalmente Macrófagos y Linfocitos. Al estar estas células en estado patológico, no pueden combatir a los intrusos como bacterias, virus y hongos, por lo tanto, el paciente es susceptible a cualquier infección.

 

Contagio

Es necesario recalcar que el SIDA no se transmite por secreciones como el sudor o saliva, para que este patógeno llegue al organismo es necesario que sea transferido por vía sexual (El líquido seminal o secreción vaginal), en especial aquellas que se producen producto de la excitación), sangre y leche materna.

Es controvertida la práctica de la lactancia materna en madres VIH positivas, sin embargo, ciertos organismos internacionales la recomiendan en sectores muy pobres como única fuente de alimento.

El SIDA es completamente prevenible usando preservativo tipo condón durante las relaciones sexuales y a pesar de ser tan temido, las probabilidades de generar la enfermedad luego de tener contacto con sangre de un portador del VIH son menores al 1%.

 

Pruebas y Tratamientos

Es necesario recalcar que las pruebas para detectar la presencia de VIH son necesarias antes de cualquier procedimiento quirúrgico, las cuales son llamadas pruebas rápidas o screening. En caso de esta ser positiva, se pide una confirmatoria, mucho más compleja, la cual varía según el protocolo medico de cada país, entre Wester Blot o ELISA.

Los tratamientos indicados para el SIDA son los llamados Antiretrovirales, los cuales no curan la enfermedad, pueden ayudar al paciente a vivir con ella, en muchas ocasiones sin tener ningún síntoma.

La idea es tener una carga viral tan baja que no le haga daño al sistema inmunológico o al menos el menor posible y sea difícil ser detectado el virus en sangre. De esta forma los efectos sobre macrófagos, linfocitos y células dendríticas será mínimo.