Varices

Las Varices también conocidas como insuficiencia venosa crónica o venas varicosas es una condición médica en la que una vena del cuerpo se ha dilatado y se ha llenado de sangre, no le siendo posible bombear la sangre de vuelta hacia el corazón, quedando estancada en la vena.

Esta patología es más común en mujeres y tienden a aparecer con la edad. Ocurre generalmente en las venas de las piernas, aunque también pueden aparecer en el esófago, la región anal o los testículos.

Se deben diferenciar las venas varicosas respecto a las arañas vasculares, o venas de araña, estas últimas son pequeñas venas azuladas que comúnmente no causan dolor, siendo más un problema estético.

 

Causas

La insuficiencia venosa puede ser de origen genético, si tienes un familiar con esta condición, es posible que tú también la desarrolles.

Factores que comprimen o que ejercen presión sobre piernas y pies, como lo es el sobrepeso o estar con frecuencia de pie durante mucho tiempo y sin hacer ejercicio, pueden ocasionar la formación de varices.

Otra causa que favorece la aparición de varices en las mujeres es el embarazo, sin embargo las varices que aparecen durante el período de gestación tienden a desaparecer después del parto.

Por último la debilidad o daño en las válvulas puede provocar venas varicosas, si las válvulas son débiles o están dañadas, la sangre puede retroceder y acumularse en la vena, lo que provoca que las venas se estiren o tuerzan.

 

Síntomas

Pueden no causar ningún dolor, pero de estar ante varices que generan malestar, los síntomas más frecuentes son: hinchazón, pesadez de piernas, dolor, calambres, ardor y picazón. En fases más avanzadas de la enfermedad pueden aparecer úlceras, coágulos sanguíneos y sangrado.

 

Diagnóstico

Para identificar las varices el especialista realiza una exploración física, las venas varicosas suelen percibirse como protrusiones bajo la piel, en especial cuando la persona está de pie.

Si los cambios en la piel sugieren un mal funcionamiento de las venas, la realización de radiografías o exploraciones con ultrasonidos (ecografía-Doppler) suele dar información más concreta de la anatomía de las varices, ayudando a decidir cómo tratarlas.

 

Tratamiento

Las varices no tienen cura, el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones, lo más común es recurrir a terapias con inyecciones, terapias con láser y a la cirugía aunque también existen fármacos venotónicos que se administran por vía oral y resultan eficaces.

Cambios en el estilo de vida pueden contribuir a prevenir y mejorar la situación de las varices, acciones como elevar las piernas mientras se está sentado o se duerme, bajar de peso, hacer ejercicio, una dieta rica en fibras y con bajo contenido de sal, utilizar vendas de compresión, evitar los tacones altos, no usar calcetines ajustados y evitar estar parado por períodos prolongado de tiempo son recomendables para prevenir y tratar las varices.